Sunday, April 2, 2017

Maestros de la vida




Hace unos días me pregunté porqué la vida permite que sucedan muchas cosas, injustas la mayoría.

Ese mismo día me encontré de casualidad a un señor mayor que siempre saludo. Como de costumbre tuvimos una charla, corta, pero me dejó pensando muchas cosas. 

Me habló sobre su nieta que por sus estudios se vá bastante lejos. Y me estaba comentando todas las razones por las cuales no veía bien que se fuera. ( ninguna para mí muy importante) y como le tengo confianza, le pregunté si de verdad creía que por esas razones no se debía ir, o era porque la extrañaría mucho. El me mira con ojos tristes y me dice que tengo razón. Que estaba pensando en el y no en ella. ( y yo lo entiendo muy bien). 

Le puse de ejemplo la historia de mi madre, que por su enfermedad, estuvo postrada en coma por muchos meses atada a una máquina. Para nosotros, como hijos era muy horrible pensar que sin esa máquina ella podía morir. Así que nunca pensamos en quitarsela. Siempre guardamos la esperanza de que algún día podía despertar. Ahora si nos preguntan estoy segura que mis hermanos piensan igual a mí, que nunca le debimos hacer eso. A veces uno por egoísmo y por amor nos aferramos a no dejar ir. Porque estamos pensando en nosotros mismos en como nos vamos a sentir. 

El punto que quiero dar, es que no siempre vamos a tener lo que deseamos. Y debemos de aceptar las cosas como son. No insistir en lo que no tenemos control y no podemos cambiar. 

Luego cambiamos un poquito el tema y me contó cuando era niño, lo barata que era la vida antes, lo poco que tenía y lo felíz que era con eso. 

Y eso mi gente, es lo que debemos de hacer todos nosotros. A veces nos enfocamos en lo que no nos gusta o no tenemos que se nos olvida lo que sí tenemos. Piensa en lo bendecido que eres y sé felíz. Así como este señor, que por muchos años cuando joven no podía comprar almuerzo porque el dinero no le alcanzaba y me decía que lo importante era tener trabajo y poder proveer a su familia sin importar los sacrificios que hiciera. 

Me dijo que su felicidad eran sus nietos y lo orgulloso que estaba de ellos. Su felicidad fué comprar su casa y poder comprarle una casa a su hija. Supongo que esa es su fortuna, su familia. 

Rápido que se fué olvidé lo que estaba pensando. No todo el mundo es malo. Hay gente buena. Personas que a simple vista parecen una persona como cualquier otra pero en realidad son extraordinarios. Al final todo se reduce a 2 tipos de personas, las que nos enseñan a no ser como ellas y las que nos enseñan el lado bonito de la vida. 

La felicidad es estar en paz contigo y con la gente que te ama. Esas son las importantes. 

Gracias por leerme. 

Monday, February 13, 2017

Cuentame.. Qué te hace felíz?

Cuentame.. Qué hace felíz? 




Aveces pienso que tan pronto nacemos nos subimos a un tren, Nos vamos de viaje por la vida. En cada parada hay una experiencia nueva, suben personas que nos hacen felíz, nos enseñan, vivimos junto a ellas y luego, Algunas se tienen que bajar. Nosotros seguimos en nuestro viaje. 

Me gusta pensarlo de esa manera, no me gusta ver nada por el lado negativo. Todo lo que vivimos nos enseña de alguna manera a crecer, ser mejores cada día.  Nos pone a prueba y eso señores, es vivir. Uno nunca para de aprender no importa la edad que tengas. Cada persona que se vá, que decidimos por alguna razón bajarla de nuestro " tren" quizá ya cumplió con su tiempo con nosotros. Por eso hay personas con las que ya no tengo nada que ver, pero aún así las sigo queriendo y les desearé lo mejor siempre. 

Muchas nuevas se subirán y llenarán vacíos que otras dejaron pero Cada una de ellas dejará una huella en nuestra exístencia. 

El éxito del buen vivir consta en tener una buena relación con los pasajeros de nuestro tren en la medida en que podamos. 

Aprender a disfrutar de los momentos que la vida nos regala. 

La felicidad no es una parada. La encuentras viajando. El misterio es que nunca vamos a saber en que estación nos bajaremos. Mientras tanto hay que vivir amando, perdonando, explorando, porque todo lo que das regresa. Nunca lo dudes. 

Me hace felíz saber que colecciono momentos, que me hacen tener experiencia. Que me ayudan a crecer. Que con el pasar del tiempo, me han hecho ser quien soy. 

Me hace felíz mirar a los lados y ver que en mi tren hay pasajeros que aún están. Me hace felíz cuando el tren abre sus puertas y un viejo pasajero regresa. Me hace felíz poder recibir uno nuevo dispuesto a viajar conmigo. 

Gracias por leerme.